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Con la palabra magnetoterapia se define la aplicación con fines terapéuticos de un campo prevalentemente magnético originado por frecuencias bajas y altas.

La Magnetoterapia regenera las células perjudicadas mejorando la cinética enzimática y repolariza las membranas celulares, por otro lado produce una acción antistress y promueve una aceleración de todos los fenómenos reparadores con una acción directa bio-regenerante, antiinflamatoria, antiedemática, antálgica y sin efectos colaterales.

La Magnetoterapia es una forma de fisioterapia que utiliza la energía electromagnética y es un tratamiento eficaz, seguro y no invasivo. Los campos magnéticos interactúan con las células favoreciendo la recuperación de las condiciones fisiológicas de equilibrio. Se indica en los casos en los que es necesario estimular la regeneración de los tejidos después de eventos lesivos de distinta naturaleza.

Los campos electromagnéticos generados favorecen resultados seguros sin utilizar fármacos.

Los beneficios de la Magnetoterapia:

  • Alivia el dolor: actúa como un potente analgésico
  • Acelera los procesos de curación
  • Estimula el intercambio celular
  • Mejora la oxigenación y nutrición de los tejidos
  • Reduce las inflamaciones
  • Estimula la reabsorción de los edemas
  • Mejora el flujo capilar
  • Regenera las células que carecen de energía
  • Desacelera el proceso de disminución de la densidad ósea

Las ventajas de la Magnetoterapia:

  • Ayuda en la atenuación de los dolores y la inflamación sin el uso de fármacos
  • Es una terapia no invasiva y segura
  • No genera dolor
  • Tiene acción antálgica
  • Puede aplicarse sin contraindicaciones a la mayor parte de las patologías
  • Reduce el tiempo de curación de una fractura.

Donde actúa la Magnetoterapia:

  • Sistema óseo
  • Sistema muscular
  • Sistema articular
  • Sistema nervioso
  • Sistema circulatorio

Los efectos de la Magnetoterapia se pueden clasificar del siguiente modo:

  • Acción antiinflamatoria
  • Acción estimulante del sistema endócrino
  • Acción antiedemática
  • Acción antálgica
  • Reparación de los tejidos
  • Acción anti-stress

La Magnetoterapia puede producir

  • Un efecto curativo
  • Un efecto analgésico
  • Un efecto estético

La Magnetoterapia es simple

Nuestros aparatos son muy fáciles de usar y pueden ser utilizados por cualquier persona en su propio domicilio.

Nuestras máquinas disponen de muchos programas para diferentes tipos de tratamiento: pueden ser empleados por toda la familia ya que la selección de los programas, la duración y la frecuencia están ya programadas.

Además nuestros dispositivos son fiables y son el resultado de más de 30 años de investigación en el sector: por esta razón ofrecemos 6 años de garantía.

Accesorios para la magnetoterapia

Nuestros dispositivos tienen una dotación de uno o dos difusores magnéticos que deben posicionarse sobre la zona del cuerpo a tratar, utilizando la baja frecuencia como un remedio inmediato contra el dolor.

Quien desea aprovechar de la mejor manera las potencialidades de nuestros aparatos, tratando zonas del cuerpo más amplias, puede utilizar los bio-accesorios usando en este caso la alta frecuencia como remedio duradero, para lograr mejores resultados, se aconseja preferir el uso de bio-accesorios a los difusores magnéticos, allí donde sea posible.

Algunas notas históricas relativas a la magnetoterapia

La más antigua cita del imán como medio de curación aparece en el Atharvaveda que contiene el tratado sobre la medicina y el arte de curar.

De Cleopatra, mujer de legendaria belleza (69-30 a.C.), se dice que llevaba un pequeño imán sobre la frente para conservar su belleza.

Las fuerzas magnéticas de la naturaleza no fueron objeto de investigación hasta principios del siglo XVI, cuando el alquimista y médico suizo P.A. Paracelso comenzó a estudiar y llevar a la luz las potencialidades curativas del imán, consideraba que cualquier parte del cuerpo que se expusiera a la fuerza magnética sería curada mejor y con mayor rapidez que con cualquier otra medicina.

El doctor Samuel Hanemann (1755-1843), padre de la homeopatía, estaba absolutamente convencido de los poderes de los imanes y recomendó su uso terapéutico con las siguientes palabras: “un bastón imantado puede curar rápidamente y para siempre enfermedades más graves para la cuales es la medicina adecuada si se coloca cerca del cuerpo por un tiempo incluso breve”.

Michael Faraday (1791-1867), que realizó investigaciones fundamentales sobre la electricidad, fue el primero en Europa que estudió la fuerza del imán, llamó el área de su influencia “campo magnético” y sentó las bases de la bio-magnética y la magneto-química estableciendo que cada cosa es magnética en un sentido o en otro y que es atraída o rechazada por un campo magnético.

Hacia la mitad del siglo XX el interés para la curación magnética aumentó con rapidez en países como India, Rusia y Japón.

Sólo desde hace algunas décadas los campos magnéticos se emplean con fines terapéuticos tanto en estructuras públicas como privadas.

Magnetoterapia energizante

Las ondas magnéticas emitidas por un campo magnético positivo refuerzan el cuerpo, aceleran los procesos biológicos y suministran una energía dinámica a las células, por lo tanto se adapta especialmente a los casos de debilidad muscular y de laceraciones, fracturas de hueso y de ligamientos, esguinces, en terapias de rehabilitación, en la cicatrización de tejidos, etc.

Magnetoterapia como analgésico y antiinflamatorio

El polo norte o polo magnético negativo del imán es relajante, detiene los procesos nocivos para el cuerpo y por lo tanto se aconseja para reducir o eliminar el dolor y las inflamaciones.

Magnetoterapia como terapia específica para los órganos internos

Es sabido que todo organismo genera su propio campo magnético y que está expuesto a continuos estadios de actividad y de reposo, influenciados por estímulos externos que llegan a través de alimentos, bebidas, emociones, contaminación ambiental y electromagnetismo. Para el mantenimiento de un excelente estado de salud es necesario que estos campos magnéticos estén en equilibrio, sobre todo porque cualquier distorsión en el campo magnético constante de un órgano por un período de tiempo puede incidir negativamente sobre la funcionalidad del mismo.

El primer campo magnético con el cual nuestro cuerpo debe estar en perfecto equilibrio es el campo magnético terrestre.

En el campo fisiológico la magnetoterapia actúa a nivel celular repolarizando las células y reequilibrando la permeabilidad de la membrana celular, es decir las funciones de la célula son mejoradas después de un aumento en el uso de oxígeno. Si se acercan las partes del cuerpo a la esfera de acción del campo, las líneas magnéticas de influjo atraviesan completamente las partes en profundidad. De este modo los iones dentro de la célula son influenciados por las ondas y la alteración del flujo potencial eléctrico de las células consecuente mejora la transformación del oxígeno.

Como consecuencia del aumento de la vascularización la actividad biológica aumenta.

Eficacia de la magnetoterapia

La Magnetoterapia es eficaz porque los campos magnéticos de baja frecuencia interactúan con las células, favorecen la recuperación de las condiciones fisiológicas de equilibrio.

Actúan sobre las membranas celulares haciéndolas más receptoras. Esto lleva a restablecer el potencial correcto de membrana que es fundamental para asegurar el aporte de nutrientes dentro de la célula.

A nivel de órganos y estructuras anatómicas, estos efectos se traducen en analgesia, reducción de la inflamación, estimulación de la absorción de los edemas.

Además los campos magnéticos de baja frecuencia tienen un efecto especial en la migración de los iones de calcio dentro de los tejidos óseos, que es capaz de inducir a la consolidación de la masa ósea y a favorecer la reparación de las fracturas.

Con la magnetoterapia se alcanzan resultados sorprendentes en:

- Afecciones de tipo inflamatorio (artrosis, neuritis, flebitis, estiramientos musculares, etc.).

- Enfermedades reumáticas, en las patologías articulares como artrosis, tendinitis, epicondilitis, bursitis, periartritis, cervicalgias, lumbagos, mialgias, tratamiento de las fracturas tanto durante como después del escayolado.

- Molestias articulares y traumas recientes

- Curación de úlceras de cualquier tipo: traumáticas, de decúbito, de quemaduras, refractarias y otras terapias.

- En todas las patologías en la cuales se requiera una mayor micro vascularización y regeneración de los tejidos, como en el caso de autotransplantes, consolidación de callos óseos, etc.

- Cicatrización

- Infecciones

- Osteoporosis

Sabemos que los biopolímeros y las membranas celulares son minúsculas bacterias de las cuales ha sido posible medir la tensión consumida. Para más precisión, en las células nerviosas sanas, se mide entre el núcleo interno y la membrana externa una diferencia de potencial de 90 milivoltios, en las otras células esta tensión se cuenta alrededor de los 70 milivoltios. Cuando estas minúsculas baterías presentes en nuestro cuerpo se descargan, el organismo siente las consecuencias bajo forma de dolores en la espalda, los huesos, las articulaciones, procesos inflamatorios heridas que no se curan. Cuando estas células se enferman, por una infección o un trauma, o cualquier otra razón, pierden su reserva de energía, es decir se descargan, por lo tanto una célula que de sana debería tener una tensión de 70 milivoltios, cuando está enferma baja a 50-55. Si esta tensión desciende por debajo de los 30 milivoltios aparece la necrosis y la muerte de la célula.  El objetivo de la magnetoterapia es recargar y regenerar las células que carecen de fuerza vital.

Para explicar cómo actúa en la práctica la magnetoterapia, podemos analizar como ejemplo una de las patologías más comunes, la osteoporosis. Se trata de una enfermedad caracterizada por la progresiva reducción de la densidad ósea (que se vuelven más porosos) donde los huesos se hacen más finos por debajo del límite necesario para el desenvolvimiento de la función de sostén que ejercen.

Se estima que esta enfermedad afecta al 25-40% de las mujeres por encima de los 50 años y al 70% de las mujeres pasados los 70 años. En cualquier caso existe un aumento progresivo.

Se ha demostrado científicamente como el uso de la magnetoterapia desacelera el proceso de disminución de la densidad ósea. Reactivando las células destinadas a la absorción de calcio, esta terapia bloquea el proceso degenerativo y amplifica los efectos de posibles cuidados a base de integradores de calcio.

En los manuales de instrucciones de nuestros aparatos se puede encontrar para cada zona la ilustración que indica cómo colocar los difusores electromagnéticos, en general se aconseja aplicarlos en la zona afectada por el dolor.

Para mayor información, ver la ficha de los productos.

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